Ahora que llora África en la clara noche
que no pronuncien su nombre los chacales,
que se callen los que ponen puñales por frontera
los insaciables de sangre africana, de dolor negro
asomado a las blancas mesas de la indiferencia.
Que no digan el nombre de Ma´diba
ni los presidentes ni sus secretarios
ni sus policías ni sus capataces
porque es nuestro, de los que fuimos apaleados
en todas las ciudades blancas y negras
unidos por el color de la ira más justa,
por la palabra solidaria en todos los idiomas.
Que los amos y los siervos de los amos
no pronuncien el nombre de Ma´diba,
digan si quieren el prisionero 46664
o el negro que está solo y aislado en Robben Island
porque así lo nombraron durante veintiocho años.
Que esta noche ruja el león en la sabana,
que destile llanto el noble acero de las lanzas,
y que tu nombre Ma´diba sólo sea invocado con derecho
por los jóvenes de todas las edades y de todas las pieles
que fueron universales y africanos
en la barricada del grito del mundo por un hombre.
Tu nombre Ma´diba es de los que con miedo y sin miedo
escribieron en el aire de sus mejores años
“Libertad para Nelson Mandela”
Y durante veintiocho años nos hiciste libres
desde tu celda digna de Robben Island.
— Luis Sepúlveda